Respecto
al primer trimestre
de este año,
lo sucedido entre abril
y junio es más
alentador ya que las
ventas de viviendas
nuevas experimentaron
un alza del 22,6%, motivado
por el explosivo crecimiento
en dicho período
en la venta de casas
(85,3%), mientras que
los departamentos crecieron
de 5.302 unidades vendidas
al primer trimestre
de este año a
5.926 unidades comercializadas
entre abril y junio
del 2009 (11,7%).
En
este rubro un factor
positivo han sido las
diferentes campañas
lanzadas por las inmobiliarias
en conjunto con algunos
bancos para liquidar
el actual stock, lo
que junto a atractivos
descuentos en los valores
de las propiedades,
tasas de interés
especiales, promociones
adicionales entre otros,
lograron estimular a
la demanda.
La
conducta del comprador
actual ha cambiado,
pues la compra de una
vivienda siempre se
ha catalogado como una
compra racional, pero
hoy en día, vemos
que el cliente se ha
vuelto más sensible
a las promociones tipo
retail, modificando
su conducta de compra,
prefiriendo viviendas
que estén dentro
de dichas campañas
especiales de fin de
semana o venta nocturna,
muchas veces sin descuentos
importante en el precio
ni en la tasa de interés
del crédito,
sino que, básicamente
motivado por el efecto
sicológico de
la percepción
de una liquidación
u oportunidad que no
se les había
presentado.

VENTA
DE VIVIENDAS USADAS
No existen muchos cambios
en este mercado, ya
que de acuerdo a cifras
del CBR de Santiago
la proporción
de ventas de viviendas
se mantiene en su promedio
histórico del
50% para viviendas nuevas
y usadas. Sí,
se ha experimentado
una menor velocidad
de ventas para este
tipo de propiedades,
que va en respuesta
a la actual coyuntura
de mercado, lo cual
en algunos casos ha
generado una disminución
en los precios de oferta
(15% menos).
No
obstante aquello, este
tipo de propiedades
sigue siendo atractiva
para la demanda, puesto
que en muchos casos
la relación precio-calidad-ubicación
supera inmejorablemente
a la de viviendas nuevas,
sin considerar además
que los gastos de habilitación
son comparativamente
mucho menores que los
asociados a una vivienda
de primera transferencia.
Estas
ventas se han visto
ralentizadas por la
situación económica
general del país,
que presenta una inseguridad
laboral con un tasa
de desempleo en crecimiento,
lo que crea una incertidumbre
del futuro de la economía.
A esto hay que agregar
la falta de incentivos
de las autoridades para
el sector inmobiliario.
Por
el contrario, se muestran
señales de desincentivo,
como la entrada en vigencia,
desde el primero de
julio recién
pasado, de la modificación
introducida al artículo
21 del DL 910 del año
1975, por el Art. 5
de la Ley 20.259, que
otorgaba la franquicia
del 65% del IVA a la
construcción
de viviendas nuevas.
En nuestra opinión,
esta aplicación
del IVA a las viviendas
debe ser eliminada o
al menos postergada
hasta que entremos en
una etapa de recuperación
económica y crecimiento.
CREDITOS
HIPOTECARIOS
Ejecutivos del sector
han señalado
durante la semana que
el mercado hipotecario
ha dado señales
de recuperación.
Las ofertas inmobiliarias,
el ajuste de las tasas
y los subsidios estatales
han provocado movimientos
interesantes en el rubro.
Si
bien, el primer trimestre
del año fue lento,
las instituciones financieras,
especialmente los bancos,
han detectado un repunte
en los créditos
hipotecarios, apoyado
por las señales
positivas de la autoridad
en cuanto a bajas continuas
en la TPM, que poco
a poco han sido internalizadas
por las instituciones
financieras. Se suma
además, el llamado
que hiciera hace pocos
días el Ministro
de Hacienda, Andrés
Velasco, a los bancos
para que traspasen las
bajas tasas a los créditos
hipotecarios, más
aún cuando el
ente rector anuncia
que la TPM se establece
en un 0,5%.
La
entrada de nuevos actores
al mercado de los créditos
hipotecarios (cajas
de compensación)
debería aumentar
la competitividad y
favorecer a la demanda
con mejores condiciones
crediticias y quizás
con una flexibilización
en los estándares
de evaluación
de riesgo a los sujetos
de crédito.

PERSPECTIVAS
Coincidiendo con las
palabras señaladas
por Tomás Izquierdo
(Panorama Inmobiliario
Junio 2009 – Gemines
Asesoría Inmobiliaria-),
las expectativas respecto
al futuro del sector
inmobiliario y de la
construcción
irán mejorando
gradualmente, en la
medida que las ventas
inmobiliarias muestren
mejores números,
que se acote el nivel
de sobre stock y, principalmente,
se anticipe una recuperación
en el crecimiento económico
global. Aunque es prematuro
señalar una reactivación
de la inversión,
se puede estimar que
en la medida que las
proyecciones económicas
se vayan materializando
en los próximos
trimestres, comenzarán
a reaparecer los proyectos
de inversión,
particularmente en el
sector habitacional.
Todo
ello dependerá,
en gran medida, de las
señales y medidas
que tomen las autoridades,
para reactivar el sector
inmobiliario, siendo
este uno de los sectores
con más efecto
multiplicador en la
economía.